17 Millones: solo la puntita

Posted on abril 8, 2011

47


iceberg2

Escena 1:

El ex Ministro de Agricultura, Walter Poveda, está detenido en la PJ por una denuncia de la secretaría de transparencia del gobierno por supuestos actos de corrupción. Poveda recibe una visita ilustre: el secretario de comunicación, Fernando Alvarado, quien le muestra públicamente su respaldo y afirma que cree en su inocencia. Poveda es liberado al día siguiente sin que, hasta hoy, se conozcan mayores avances sobre la investigación. Al día siguiente, Alvarado le reclama a Sebastián Roldán, secretario de transparencia, en una entrevista en radio pública: “Si el señor acaba de decir que él no menciona nombres cuando una investigación está en marcha, no entiendo por qué nombró a Vinicio Alvarado; yo creo que eso es una falta de prudencia del Secretario de Transparencia”. Alvarado no llama a Roldán por su nombre. Finge no conocerlo. Roldán investigaba supuestos actos de corrupción del gobierno.

Escena 2:

Un vehículo de la Presidencia de la República es detenido en un local de venta de autos propiedad del asambleísta Galo Lara en Guayaquil. Las placas del vehículo son PEQ-544 y en su interior se encuentran Vinicio Betancout, Wilson Vaca y el chofer Francisco Cevallos. Betancourt, es un camarógrafo acreditado por la presidencia, como demuestra su carnet:

Imagen tomada de eluniverso.com

Los tripulantes del vehículo son detenidos tras supuestamente realizar actividades de espionaje a Galo Lara. Poco después, el secretario de comunicación, Fernando Alvarado, gestiona la liberación de los detenidos. “Yo envié que se haga la investigación”, declara Alvarado. Aclara que los supuestos periodistas estaban haciendo “actividades propias de su naturaleza ordenadas por mí.” Es decir, para Alvarado es “una actividad propia de su naturaleza” que “periodistas” espíen a personas en vehículos de la Presidencia. Según Alvarado, había recibido denuncias sobre Galo Lara y le pareció lo más bacán hacerse el Sherlock Holmes, porque Alvarado no es periodista sino funcionario público con rango de Ministro. Ultimamente también, es el vocero del gobierno. ¿Qué estaba haciendo Galo Lara esos días? Investigando supuestos actos de corrupción del gobierno.

Escena 3:

En una entrevista en Radio Colón, Fernando Alvarado declara que revista Vanguardia es manejada por “sicarios de tinta” porque “asesina la verdad por interés comercial”. Su enojo se debe a que Vanguardia demostró cómo su capacidad de endeudamiento se multiplicó considerablemente desde su presencia en el gobierno y publicó sus cuentas. Unas semanas antes, el fideicomiso “No más impunidad” había incautado las computadoras de Vanguardia, a pesar de que el código de trabajo prohibe expresamente incautar bienes que sirvan como herramientas para laborar. Un sicario, es un asesino a sueldo. ¿Qué estaban haciendo los “asesinos a sueldo de la verdad” cuando les incautaron las computadoras? Investigando supuestos actos de corrupción del gobierno.

Hasta hoy, siguen incautadas esas computadoras.


¿CÓMO SIGUE LA HISTORIA?

El pasado 30 de marzo, Galo Lara presentó una denuncia en la Fiscalía contra una supuesta organización de lavado de dinero sustraído de la contratación de seguros. Según palabras de Lara en un boletín de prensa “En esta operación participaron las empresas estatales Seguros Sucre y Rocafuerte, quienes se apropiaron de los recursos provenientes del SOAT, Bono de la Pobreza, y Seguro de vida, entre otros sistemas de aseguramiento de las empresas públicas, utilizando una compañía fantasma llamada Cotswold para el efecto”.

Según denuncia Lara, Costwold es una empresa establecida en las Bahamas, que a pesar de no estar inscrita en la superintendencia de Bancos, es una supuesta proveedora de reaseguros “para poder robar” dineros del Estado utilizando las intermediarias Gain Re y Slip Trade, propiedad de Gastón Menedez (uno de los implicados). Esta operación, fue supuestamente orquestada desde 2007 en la Unidad Técnica de Seguros de la Presidencia que, segun el boletín de Lara, se encontraba en la oficina de Vinicio Alvarado y era comandada por Oscar Herrera (otro implicado), quien fuera gerente de Seguros Sucre y hoy es agregado comercial en Corea del Sur.

Lara adjunta a la denuncia los transfers que suman más de 17 millones de dólares a las Bahamas. Según sus propias declaraciones, este dinero habría sido luego transferido a otras cuentas personales de funcionarios de gobierno. En palabras criollas: supuestamente alguien saca dinero del Estado, lo coloca de manera ilícita en las Bahamas y luego lo reenvia a cuentas personales. ¿Qué cuentas? Esa es la parte menos clara y donde la fiscalía debería concentrarse de cara a la investigación.Lara ha pedido una orden de un juez internacional para que se revele el supuesto destino del dinero.

Aún es temprano para que se sorprendan o indignen. Este caso ilustra apenas la punta del iceberg. Es el hilo conductor a un rollo cuyos montos sorprenderán a muchos. El desafío, está en demostrarlo y cerrar la investigación, velar porque aquí no muera la historia. Para eso, no esperen nada de esta fiscalía, completamente subordinada a Carondelet. Tras esta pista, habían 3 personas: Galo Lara ya puso la denuncia. Vanguardia (Juan Carlos Calderón, sicario de tinta) publicará algo el Lunes que viene. Roldán, quedó fuera.

No les extrañe que en los próximos días la maquinaria de injurias estatal le preste especial atención a Lara y Vanguardia. Esta es una carrera de resistencia donde el ganador se queda con la verdad para hacerla pública o para ocultarla.

RESPALDOS:

DENUNCIA DE GALO LARA

TRANSFERENCIAS A LAS BAHAMAS

ESC 1

ESC 2

ESC 3

Fe de erratas:

En el post original, 3er párrafo decía: “Poco después, el secretario de comunicación, Vinicio Alvarado”. Debe decir: “Poco después, el secretario de comunicación, Fernando Alvarado”…

Disculpas por el error.

SI ESTÁS DE ACUERDO, COMPARTE ESTE ARTÍCULO VÍA TWITTER, FACEBOOK O MAIL:

Posted in: Periodismo