SER VALIENTE SALE CARO

Posted on marzo 18, 2011

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(foto: Juan Carlos Calderón y Cristian Zurita, tomada de elcomercio.com)

Y ser cobarde, sumiso, lamebotas, ladrón, cómplice, corrupto, testaferro, mafioso, secuestrador o sicario, vale la pena. Si Sabina fuera ecuatoriano, tendría que ver cómo diablos le pone una melodía a esta estrofa. Pero no tendría otra opción que re-escribir ese párrafo de Noches de Boda. Ese es el precedente que viene sentando Rafel Correa hace rato. En Febrero le puso la cereza a su pastel: ha iniciado una demanda civil contra Juan Carlos Calderón y Cristian Zurita, autores de GRAN HERMANO, probablemente la mejor y más rigurosa investigación periodística en muchos años, denunciando los contratos de Fabricio Correa con el Estado.

Hagamos un poco de memoria: la denuncia fue publicada en diario Expreso en Junio de 2009 en cinco entregas. Durante dos semanas, Rafael Correa se pasó insultando a los autores de la investigación. Hubo incluso una queja ante la SIP de su parte (Sip, Correa acudió a la SIP), el gobierno retiró la publicidad de Diario Expreso a través de un decreto con dedicatoria donde supuestamente el Estado no contrataría con empresas cuyas acciones estén en paraísos fiscales (igual pautaron donde les dio la gana después). Recordemos que Rafael Correa defendió durante dos semanas a su hermano Fabricio, quien era una supuesta víctima de la “prensa mediocre y corrupta”. Recordemos que Alexis Mera defendió a Fabricio. Recordemos que muchos voceros afines al gobierno, desde asambleístas a ministros, defendieron a Fabricio. Pero qué mala leche de Rafael: Calderón y Zurita hicieron bien su tarea. No estábamos ante una denuncia sin sustento ni rigor como las que nos tienen tan acostumbrados los medios. Estábamos ante una investigación del carajo. No tenía una sola coma que pudiera refutarse. Entonces Rafael empezó a putear a su ñaño… y cambió el discurso.

Rafael empezó a decir que Fabricio lo había engañado. Que se sentía decepcionado. Que era una de las pruebas más duras de su vida. Que su familia estaba devastada. Que su hermano siempre fue “el pelucón” y que por eso no le agradaba que esté cerca en campaña (ah ah, ¿por eso se pasaban tarimeando no? ¿Por eso Fabricio levantaba fondos para tu campaña, Rafa?). Rafael incluso soltó alguna lágrima en una entrevista con Andrés Carrión. Un presidente llorando en TV. Al pueblo le gusta eso de ver al ser humano, sentirlo cercano. Y empezaron a perdonarlo. Pero Rafa hizo más que llorar: ordenó una investigación.

Varios meses después, se publicó GRAN HERMANO. Un libro con mucho mas detalle sobre los contratos de Fabricio y el “making off” de la investigación. En Septiembre de 2010, Ma De Los Angeles Duarte amenazó con una demanda penal a Calderón y Zurita si no retiraban TODOS los libros de circulación. El tema pasó a un segundo plano luego del 30S.


Poco después de la denuncia de Expreso, se conformó una veeduría ciudadana. Contrario a la famosa “comisión de la verdad”, la encargada de investigar los contratos de Fabricio no tenía ni para las colas. No había mesas, sillas, escritorios. No se diga oficinas para trabajar. No recibían el apoyo y la colaboración prometida por parte de los distintos ministerios. Pero vaya, para sorpresa de la tribuna y aunque les tomó años, hicieron un informe. Y el informe no hablaban de 80 millones en contratos vinculados a Fabricio, como la denuncia de Calderón y Zurita, sino de 700 millones.

Pablo Chambers

(Un gordito grita: “Viva el transparente sistema de contratación pública del Ecuador!” El salón responde: “Viva!!!”. Aquí se abrazan y se meten las manos entre los calzones y calzoncillos toda la legión de nuevos ricos revolucionarios. Se regocijan de placer, sobándose mutuamente. Afuera del chongo, nosotros, los transeuntes, no nos hemos enterado de la fiesta: estamos ocupados en dejarnos asaltar para que no nos maten)

Pablo Chambers, presidente de la comisión, cometió el error de su vida: dijo “el Presidente sabía”. Chambers dio su opinión, basada en una investigación de meses, y se armó. Rafael amenazó con demandarlo. Le dijo “gutierrista”. Los medios oficiales empezaron a denostar a Pablo Chambers rememorando las épocas de oro en que los Isaías escogían una presa y la destruían a punte injurias en Gama y TC. Correa hizo lo suyo en sus cadenas. Y ZAZ! Se hizo la magia: Chambers se esfumó del escenario político. El informe quedó en el olvido, como en el olvido reposan más de 8000 denuncias por corrupción que no ven la luz en este gobierno, como denunció Vanguardia hace pocas semanas.

Ahora quieren esfumar a Calderón y Zurita. 700 millones habría supuestamente movido Fabricio, pero quien debe irse preso, es Chambers. Y de paso, a los periodistas que lo denunciaron, habrá que ponerles una demanda y multarlos para que no se atrevan a hacer una investigación que, hasta ahora, no ha podido ser refutada. Qué mejor momento además para meterse con los periodistas: a pocos meses de que le metas mano a la justicia, Rafa!

Las prioridades de Rafael a esta altura han quedado claras: ser sicario es rentable, con solo 1% de los casos sancionados. Ser corrupto es rentable, con el 100% de las denuncias no fiscalizadas ni por la fiscalía o la asamblea. Ser ministro denunciado por el mismo gobierno, es rentable, porque Alvarado va a manifestarte su apoyo para que al día siguiente te saquen de la cárcel. Acicalarle a Correa es rentable, porque te protege en sus cadenas como protegió a Paco Velasco e Irina Cabezas.

Ser hermano del presidente, es rentable.

Hacer buen periodismo te puede llevar a la cárcel, y no da ni para la renta.



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Posted in: Política